viernes, 9 de octubre de 2015

Redes Sociales

Red social



 
 
 
 
El acoso en línea 
 
El cyberbullying o acoso a través de Internet es un fenómeno que alarma a padres y autoridades gubernamentales, ya que va en aumento, con el crecimiento de las redes sociales y el tiempo, cada vez mayor, que dedican los niños y adolescentes en estos espacios.Intimidación, exclusión y maltrato son caras de un mismo problema. Personas que reciben mensajes hirientes, intimidatorios y humillantes se envían a diario generando miedo y dolor en las víctimas y la diversión del acosador. Secretos descubiertos, rumores falsos, reputaciones arruinadas, un hostigamiento continuo.

Incitación al odio

Prejuicios, mensajes de odio, intolerancia y llamados a la violencia contra una persona o grupos de personas a causa de su raza, religión, nacionalidad o ideas políticas, se multiplican y amplifican también en las redes sociales aprovechando su característica de viralidad.
Los mensajes de odio no son exclusivos de los sitios de redes sociales, pero sí pueden ser usados y con mucha frecuencia para la difusión de expresiones discriminatorias y discursos racistas hacia el otro, que es diferente. Los grupos sociales más atacados son los judíos, católicos, musulmanes, hindúes, homosexuales, mujeres, inmigrantes y las minorías.

El phishing 

Este es uno de peligros de las redes sociales más conocidos. Se trata de una modalidad de fraude que se caracteriza porque el usuario es llevado al engaño haciéndole revelar todos los datos de acceso de su cuenta mediante la inviatción a una página falsa idéntica a l de una red social. Al hacer clic, el usuario creerá por la apariencia tan parecida que se trat de un sitio de confianza e iniciará sesión normalmente.
Una vez que los datos son obtenidos, la página redireccionará al sitio original y el usuario no se habrá dado cuenta hasta que su cuenta sea manipulada para fines fraudulentos como enviar spam a sus contactos o convencerlos de instalar algún programa malicioso, aprovechando su confianza. Su información privada también puede ser vendida junto a la de otra miles de cuentas en el mercado negro.

Malware

Durante el 2010, Facebook y Twitter, las más populares redes sociales han sido precisamente las más afectadas por violaciones de seguridad. El gusano Koobface fue una de las primeras grandes amenazas para Facebook en 2008. Mediante comentarios en los perfiles de sus víctimas, los invitaba a ver un video mediante un enlace a una web que a su vez le pedía instalar un códec para ver correctamente el sitio.
Desde esa fecha hasta hoy el abanico de aplicaciones falsas se han multiplicado, con la promesa de enterarse quién visitó su perfil o ver las respuestas a preguntas que sus amigos han contestado sobre ellos, imágenes divertidas o noticias sorprendentes, los usuarios son atraídos a caer en estas trampas que terminan con sus cuentas infectadas.

Problemas de privacidad 

Para muchos, las redes sociales se han convertido en archivos diarios cargado con riquísima información sobre sus vidas. Desde datos básicos y de contacto, hasta información acerca de sus amigos, sus trabajos, aficiones, rutinas y actividades contadas en fotos y comentarios.
Sin embargo, aunque nos han facilitado compartir parte de nuestra vida, también inspiran temor y suspicacias sobre cómo son administrados esos datos sensibles. Facebook desde su creación ha generado debates inacabables sobre sus límites de privacidad: el uso de esta información para la publicidad y el fácil acceso para las aplicaciones de terceros, el indexado en sitios web externos y los derechos de propiedad y reproducción.

Pérdida de productividad 

Algunas personas no logran controlar el tiempo que pasan revisando sus redes sociales, llegando incluso a interferir con otras actividades como el estudio y el trabajo. Es cierto que a veces puede parecer más fácil escoger pasar un tiempo divertido y relajado que concentrase en actividades importantes, pero esto genera un problema porque se van postergando. Por eso, son más ahora las empresas que prohíben y bloquean su uso en las oficinas y centros de enseñanza por considerar que distraen y bajan la productividad de sus empleados.